Cultura

Un recorrido por un género literario que sigue jugando un papel importante en el país

En el último Año Nuevo chino o Fiesta de la Primavera, el programa televisivo más visto por los chinos no fue una telenovela con reparto estelar, una gala o un reality show, sino un concurso de poesía china, cuya ganadora fue una joven de 16 años, de sobresaliente recitación, comprensión y apreciación de poemas clásicos chinos. Rápidamente, se convirtió en todo un ícono nacional en las redes sociales.

La pasión de los chinos por la poesía se ha mantenido desde los tiempos antiguos. Confucio dijo: “Sin estudiar poesía, uno no sabe hablar”. La poesía china, tan antigua como su propia civilización, ha jugado un papel muy importante en la historia literaria de este país oriental. Se trata del género más vigoroso y más representativo de las letras chinas, con un mar de producciones poéticas que se han transmitido de generación en generación hasta nuestras fechas.

Sin embargo, en el siglo XX la poesía china vivió una transformación que generó un camino diferente. La “nueva poesía china” surgió cuando el gran escritor y filósofo Hu Shi, artífice de la “reforma literaria”, publicó en 1917 sus primeros poemas en chino vernáculo en la revista La nueva juventud, en oposición al chino clásico con estricta rima y tono. De esta manera, la poesía china cobró un nuevo vigor y en 1921 salió a la luz el primer libro de “nueva poesía” titulado Las Diosas, del poeta Guo Moruo.

La modernización de la poesía china se encontró en sus primeras dos décadas con continuas discusiones en cuanto a las formas y el contenido, la occidentalización y la identidad, el compromiso social y el arte por el arte, la modernidad y la tradición. En un poema de Bian Zhilin, titulado Fragmento, podemos hallar la fusión de todo esto: “Parado sobre el puente miras el paisaje / quien mira el paisaje desde un edificio te mira / la luna clara decora tu ventana / tú decoras el sue- ño de alguien”.

En la década de 1950, la “nueva poesía” registró una separación geográfica: en la China continental se vivió una creciente politización en la creación poética, mientras que los poetas de la isla de Taiwan pudieron mantener una mayor continuidad y una mejor calidad en las nuevas tradiciones poéticas, exhibidas en autores como Ji Xuan, Yu Guangzhong, Xuan Ya, Luo Fu, Zheng Chouyu, Bai Di, Yang Mu, Zhou Mengdie, Shang Qin, Luo Zhicheng y muchos más.

De la ideología política a la liberación

En la parte continental, debido a la ideología de que “el arte y la literatura deben servir a la política”, en las primeras tres décadas la producción poética se caracterizó por una marcada reducción de la libertad creativa, y lo que salió a la luz entonces se denominó “lírica política”, una corriente principal hasta finales de los años setenta. Los poetas más representativos son Guo Xiaochuan y He Jingzhi. Sin embargo, no pocos poetas modernos bien reconocidos de las décadas anteriores, como Feng Zhi, Hu Feng, He Qifang, Guo Moruo, Shao Yanxiang, entre otros, se unieron a la gran oda al nuevo sistema político y a los grandes ideales que se iban propagando por el país entero. Muy pocos poetas, como Cai Qijiao, Zeng Zhuo y Chang Yao, pudieron seguir los valores de la poesía moderna china en sus producciones. 

Más tarde, durante la Gran Revolución Cultural (1966-1976), el extremismo político y cultural se extendió por el país, y se intensificó la imposición ideológica en la poesía y la pérdida de autonomía del terreno literario. Pero algunos poetas “marginados” y descontentos llegaron a manifestar su voz de disconformidad y componían clandestinamente sus obras. Entre ellos destacan Mu Dan, Zeng Zhuo, Shi Zhi, Huang Xiang, Ya Mo, entre otros. Se trataba de expresiones poéticas de rechazo y denuncia de los abusos que se cometían contra la condición humana, de condena y reclamo por las humillaciones que ampliamente sufrieron los intelectuales en esa época de caos político y social, de destrucción cultural y decadencia espiritual.

Desde el término de la Gran Revolución Cultural, con los aires de liberación, un grupo de poetas, que se habían callado, empezaron a hacer sentir su voz. Se les denominó “los poetas del regreso”, como Ai Qing, Niu Han, Lü Yuan, Gong Liu, Shao Yanxiang, Liu Shahe, Bao Hua, etc. Estos literatos recuperaron la libertad para volver al terrero literario perdido con grandes producciones, que devolvieron en poco tiempo la importancia y el prestigio a la poesía china.

En 1978 el poeta Bei Dao creó en Beijing la revista de poesía Jintian (“Hoy”, en español), lo cual es considerado por muchos críticos como el verdadero inicio de la poesía contemporánea china. En torno de la revista, poetas como Shu Ting, Gu Cheng, Liang Xiaobin, Jiang He, Yang Lian, Mang Ke, Duo Duo, Zhai Yongming y muchos más, capaces de expresar las ansias y los sueños de una nueva generación, fueron en busca de un mundo ideal y agitaban su voz con nuevas formas de expresión, a menudo herméticas y ambiguas, por lo que recibieron la denominación de “poemas oscuros”. Fue una gran manifestación que dio un impacto total a la fisonomía de la poesía china y una voz potente con una marca trascendental que aún hoy se siente en la creación poética china. La frase “Yo-no-creo”, expuesta en el poema Respuesta, de Bei Dao, se volvió rápidamente el lema de la época y del consiguiente movimiento democrático de los estudiantes. Un poema de Gu Cheng, titulado Una generación, ha sido también uno de los más citados hasta nuestros días: “La noche oscura me dio unos ojos negros, / pero yo buscaré con ellos la luz”.

La “tercera generación”


14 de septiembre de 2016. Niños de la Comunidad Residencial Xinyuan de Hefei, provincia de Anhui, recitan poemas relativos al otoño con vestimentas típicas de la dinastía Han.

En 1984 surgió una dinámica corriente poética que cobró el nombre de “poetas de la tercera generación” o “la generación de los recién nacidos”, que llegó a su apogeo en 1986 con la Gran Exhibición Poética, un evento multitudinario que incluyó colectivos de todo el país y un carnaval de poesía que ejerció una vasta influencia en la poesía contemporánea china. Entre los poetas más destacados podemos mencionar a Yu Jian, Han Dong, Zhai Yongming, Yang Li, Ouyang Jianghe, Zhou Lunyou, Wang Jiaxin, Xi Chuan, Ge Mai, Luo Yihe, Li Yawei, Deng Xiang, Lü De’an, Hei Dachun, Meng Lang, etc. De esta “tercera generación”, un poeta emblemático es Hai Zi, un genio de la poesía y el poeta chino más citado a lo largo de un siglo, el cual generó un culto popular de idealismo, libertad y rebeldía. Su devenir desencadenado, sinceridad, simplismo y estilo trascendieron a la época y sirvieron de ejemplo para toda una generación de chinos, sean poetas o no. 

En la década de 1990, la poesía china vivió años de desánimo y posteriormente nacieron tendencias poéticas como “la escritura personal”, “la escritura intelectual”, entre otras.


21 de mayo de 2017. Poetas chinos y extranjeros en un foro de la Semana Internacional de Poesía de Tianjin.

Con el inicio del siglo XXI, la poesía china presentó una nueva prosperidad, con una marcada pluralidad lingüística. La corriente más influyente tomó el nombre de “poesía coloquial”, la cual exploró una mayor libertad en la expresión y el lenguaje. Los poetas más conocidos son Yan Li, Yi Sha, Zhong Dao, Xu Jiang, Hou Ma, Tang Xin, Zhao Lihua, Wu Ang, Zhu Jian, Yin Lichuan, Ma Fei, entre otros. Un poema referente es el titulado Cuando el tren pasó sobre el río Amarillo, del poeta Yi Sha: “Cuando el tren pasó sobre el río Amarillo / yo estaba orinando en el baño. / Sé que no debía hacerlo así / sino sentarme ante la ventana / o ponerme a la puerta del vagón / con la mano izquierda en jarras / y la derecha sobre las cejas / divisando a lo lejos como los grandes / o al menos como un poeta / reflexionando sobre el río / o los momentos de la historia. / Todos los demás contemplaban el río / y solo yo estaba en el cuarto de baño / por mucho tiempo. / Ahora ese tiempo era mío / pues había esperado día y noche / un chorro de orina / pero el río Amarillo ya corrió lejos”.

Otro gran fenómeno de la poesía china en el nuevo siglo ha sido la producción poética en Internet. Desde 1995, año en que el poeta Shi Yang creó la primera revista en línea Ganlanshu (“Olivo”, en español), han aparecido centenares de portales y revistas digitales de poesía. Muchos poetas recurren a la red (o a las redes sociales), un espacio más libre, más abierto y más democrático, para darse a conocer a un público más amplio con mayor facilidad. De Internet han nacido un gran número de poetas muy activos que no dejan de interactuar con otros poetas y los lectores. Gracias a Internet, la poesía china está cobrando mayor libertad, independencia y diversidad, mientras que los poetas chinos se sienten con certeza partícipes de un mundo poético sin fronteras.

La nueva poesía china cumple cien años. Aún está en plena adolescencia en comparación con la milenaria tradición clásica. Pero bien merece una celebración por sus éxitos y resonancia en el mundo, como lo celebra el poeta Xi Chuan en su poema Contemplando las estrellas del firmamento en Haergai: “Como un niño que recibe la comunión / me infunde valor / pero conteniendo respiración”.

*Sun Xintang es subdirector del Centro Regional de Institutos Confucio para América Latina y profesor de la Universidad de Lengua y Cultura de Beijing. Es editor de la revista literaria Farolas. Ha traducido a escritores y poetas chinos y latinoamericanos.

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