Cultura

¿Cuándo se inició la amistad entre China y América Latina? ¿Cómo influyen los intercambios no gubernamentales entre ambas partes? ¿Cómo promover la comprensión mutua entre los pueblos? En torno a estas interrogantes intercambiaron puntos de vista funcionarios, diplomáticos, eruditos y periodistas de China y América Latina, durante el primer Seminario Internacional “China y América Latina: Diálogo entre Civilizaciones”, el pasado 18 de noviembre de 2017.

 



La larga historia de amistad entre China y AL

Los países latinoamericanos son participantes indispensables de la Iniciativa de la Franja y la Ruta. Las relaciones entre China y América Latina se remontan a tiempos antiguos.

“Antes de la fundación de EE.UU., la Nao de China llegó al puerto de Acapulco, México”, dijo Jin Guoping, investigador del Centro de Estudios Histórico-Culturales de Macao y Hong Kong de la Universidad de Jinan. Esta ruta de la plata a través del Pacífico, que conectó a Macao y Acapulco, fue abierta en 1565 y las operaciones comerciales se iniciaron en 1584, comenzando la navegación regular entre las dos orillas del Pacífico.

El especialista chino descubrió en sus investigaciones que Manila fue una estación importante de transbordo de esta ruta y que Macao fue punto de partida de la misma en territorio chino, y Hong Kong, como punto importante. A través ella seda, porcelana, y artesanía de China y especias de otros países asiáticos entraron sin cesar en América. Por lo tanto, la Nao de China tiene mucha importancia histórica y práctica.

Historias amistosas poco conocidas

Muchos de los eruditos participantes de este evento hablaron de la larga historia de los intercambios entre China y América Latina. Aunque muchas memorias no son muy conocidas, algunos elementos culturales similares se han integrado sutilmente en la vida de ambos pueblos, aunque es muy difícil distinguir su origen.

Társila Lemos Borges, profesora de la Facultad de Español y Portugués en la Universidad de Beijing, indicó que aunque generalmente se considera que la cultura brasileña está influenciada por los colonizadores europeos, los esclavos africanos y los indígenas, según investigaciones de José Roberto Teixeira Leite y otros expertos, el antiguo Oriente también ejerció una profunda influencia en Brasil. Con los viajes de los portugueses por el Oriente, Europa, y el Nuevo Continente, valores, costumbres y tecnologías de China también llegaron a Brasil.

“Y en la época moderna, la amistad entre la escritora brasileña Patricia Galvão (Pagu) y el último emperador de China, Puyi, establecida durante su viaje a China, permitió que ella llevara a Brasil semillas de soja. El cultivo de ese grano posteriormente se convirtió en uno de los pilares de la economía del gigante sudamericano”. El boxeo Taiji, el masaje chino, el Instituto Confucio y muchas cosas de China dejan sus huellas en el Brasil de hoy.

Juan Carlos Capuñay Chávez, embajador de Perú en China, demostró que los intercambios entre las civilizaciones de Perú y China también se remontan a los tiempos antiguos. Coinciden los vestigios antes de nuestra era, el uso de tótems, herramientas y hábitos alimentarios, lo que demuestra que los intercambios prácticos entre los pueblos son muy extensos. Después de 170 años de intercambios en la época moderna de Perú, que cuenta con 3 millones de inmigrantes chinos, ha aparecido una cultura totalmente nueva, la “cultura chino-peruana”. 


18 de noviembre de 2017. Juan Carlos Capuñay Chávez, embajador de Perú en China, toma la palabra.

Wang Xiaoqiu, catedrático de la Facultad de Historia de la Universidad de Beijing, recordó una historia casi olvidada. En 1887, Fu Yunlong, director de un departamento del Ministerio de Defensa Nacional de la dinastía Qing, por orden del emperador Guangxu, hizo un viaje de investigación a Japón y América. Después de visitar Japón, Canadá y EE.UU., llegó a Cuba, continuó por Haití, Jamaica, Colombia, Panamá, Ecuador, hasta Perú y Chile, y luego a través del Estrecho de Magallanes, pasó por Argentina, Uruguay y llegó a Brasil. Al final regresó a China vía las Antillas, EE.UU., atravesando el océano Pacífico. Durante el viaje y después de su regreso, escribió docenas de volúmenes de apuntes de viaje, poemas y obras de investigación.

Wang cree que Fu es el primer funcionario chino que hizo una gira por América Central y del Sur y realizó investigaciones sobre varios países latinoamericanos. Su viaje representa una conexión entre las dos civilizaciones. “Es una lástima que la huella de este pionero en los intercambios culturales China-América Latina haya estado olvidada durante tantos años”. En la actualidad, un libro sobre el viaje de Fu Yulong está en proceso de traducción y redacción, y se espera que salga a la luz en 2018.

Diversificación de los intercambios culturales

La literatura tiene el poder de comunicar y conmover a la gente. La difusión literaria entre China y América Latina se considera el método más común y eficaz para fomentar los intercambios culturales. Lou Yu, secretaria general de la Sociedad de Literatura de China de Portugués y Español e investigadora auxiliar del Instituto de América Latina de la Academia China de Ciencias Sociales, confirmó que la traducción y edición de las obras literarias latinoamericanas en China ha logrado éxitos destacados. 

Las estadísticas demuestran que hasta la fecha 526 obras de 217 escritores de 20 países latinoamericanos se han traducido y publicado en China. Las obras de autores de Argentina, Brasil, Chile, México, Colombia, Perú, Cuba y Uruguay representan el 90 %.

“El desarrollo de las relaciones bilaterales promueve la traducción y edición de obras literarias latinoamericanas en China. El interés de los lectores chinos por la literatura latinoamericana va creciendo”, dijo Lou. De finales de 2012 a agosto de 2017, en un plazo de cinco años, se han publicado 186 obras y antologías literarias latinoamericanas, lo que representa el 49 % del total de la literatura latinoamericana publicada desde el nuevo siglo, y el 25% del total después de la fundación de la República Popular China. Neruda, García Márquez, Borges… son algunos de los nombres más conocidos por los lectores chinos. Cien años de soledad ocupó durante muchos años el primer puesto entre las novelas extranjeras más populares.

Lou también señaló: “En América Latina existe poca gente que preste atención a la literatura china. Y el conocimiento de la mayoría de los lectores se limita a la clásica, tales como la poesía de las dinastías Tang y Song, y las obras de Mo Yan, escritor galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 2012”. Es el resultado de los “obstáculos del idioma”.

En respuesta a esta situación, Lu Cairong, director adjunto del Grupo de Publicaciones Internacionales de China (CIPG, siglas en inglés), opina que hay que explorar a fondo los recursos e innovar el modelo de intercambio cultural China-América Latina, como por ejemplo, instalar en América Latina centros literarios de China o cooperar con socios locales para establecer en el extranjero redacciones de libros sobre China.

Con la profundización de los intercambios culturales entre China y América Latina, se han diversificado las áreas concernientes. La cooperación arqueológica es una nueva área de intercambios. Li Xinwei, investigador del Instituto de Arqueología de la Academia de Ciencias Sociales y subdirector del Centro de Estudios de Arqueología Extranjera, dijo que en 2015 el instituto donde trabaja firmó con el Instituto Hondureño de Antropología e Historia un acuerdo para realizar investigaciones arqueológicas conjuntas en las ruinas de Copán, importante ciudad de la cultura Maya. En julio de 2015, el trabajo se puso en marcha oficialmente.

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