Sociedad

El regreso del primer periodista y cineasta estadounidense que rodó en la República Popular China

La primera vez que estuve aquí fue en 1957 y todos vestían traje de cuello cerrado, al estilo chino. Hoy en día, a este mismo lugar concurren personas de todo el mundo. El cambio es grande”, dijo Robert Cohen en la plaza de Tian’anmen, un lugar al que volvió después de 58 años. En 1957, en calidad de reportero especial de la cadena estadounidense NBC y junto con otros 40 jóvenes de ese país, Cohen realizó un rodaje durante seis semanas por la República Popular China, convirtiéndose en el primer fotoperiodista estadounidense en filmar un documental en el país asiático. En 2015, a sus 85 años, regresó a China para emprender un viaje siguiendo la misma ruta de 1957. Su cámara capturó los grandes cambios del país.

Historia poco conocida

Robert Cohen nació en Filadelfia, Pensilvania, en 1930. En 1952 y 1954, respectivamente, completó una licenciatura en arte y un máster en cinematografía en la Universidad de California en Los Ángeles. Tres años después, junto con otros jóvenes occidentales, tuvo la oportunidad de participar en el VI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, celebrado en Moscú. Allí, muchos de los participantes recibieron una invitación por parte de la delegación china para visitar el país. A pesar de que en aquel entonces las autoridades estadounidenses prohibían la entrada de sus ciudadanos a China, la enorme curiosidad hizo que Cohen aceptara la invitación. Entre 180 jóvenes estadounidenses invitados, solo 41 aceptaron.

“Aun como reportero especial de la NBC corría el riesgo de ser colocado en la lista negra del Gobierno estadounidense y, por ello, de ser rechazado en caso de buscar empleo en instituciones gubernamentales o empresas estatales, e incluso existía la posibilidad de ser tildado de espía comunista”, recordó Cohen. “Pero bajo otras circunstancias habría sido difícil tener la oportunidad de filmar dentro de China, y así mostrarles a los estadounidenses la vida de los chinos”. Consciente de las consecuencias que podría afrontar, Cohen se preparó bien ante todos los posibles escenarios. En agosto de 1957 tomó un vuelo directo de Moscú a China.

Con una cámara de 16 mm prestada por la NBC y once rollos de película en blanco y negro, Cohen realizó el rodaje en las ocho ciudades chinas que la delegación de jóvenes estadounidenses visitó: Beijing, Dalian, Changchun, Wuhan, Shanghai, Nanjing, Hangzhou y Guangzhou. En su viaje acumuló un total de 300 horas de película y, tras su regreso a EE. UU., no pasó mucho tiempo antes de que las secciones más destacadas de la cinta fuesen transmitidas en el noticiero de la NBC, ofreciendo a la audiencia estadounidense una serie de imágenes poco conocidas del lejano país asiático. Fue así como Cohen se convirtió en el primer periodista y director cinematográfico estadounidense en llevar a cabo un rodaje en la República Popular China.

Posteriormente, con el material recopilado en China, Cohen produjo un documental de 50 minutos de duración titulado Inside Red China (Dentro de la China Roja). En el transcurso de las décadas siguientes, más de 100 universidades, bibliotecas y salones de actos en EE. UU. y Canadá proyectaron el documental e invitaron a su productor a narrar la aventura cinematográfica en China.

Más adelante, Cohen regresó dos veces a China (1978 y 1988) y con su cámara capturó las escenas de un país que se iba transformando tras la aplicación de la política de la reforma y apertura hacia el exterior. China siempre le ha generado una especial curiosidad.

Reanudar los lazos

En octubre de 2014, Zhang Mingyu, director de la Televisión y Radiodifusión de Changchun (capital de la provincia de Jilin), recibió un mensaje en LinkedIn enviado desde Colorado, EE. UU. El remitente le saludó y adjuntó las fotos que había tomado en China hace más de 50 años. Fue así que Zhang Mingyu descubrió a Robert Cohen.

“En el chat me enteré de que en 1957 una delegación de 41 jóvenes estadounidenses visitó Changchun y asistió a la ceremonia del Día Nacional celebrada en Beijing”, sostuvo Zhang Mingyu. “Sin embargo, dicho intercambio entre los pueblos de ambas naciones era ignorado casi por todos”.

Al mismo instante, tanto Zhang como Cohen tuvieron la idea de que el material filmado hace medio siglo podría de alguna manera ser utilizado para realizar un proyecto que contrastara con la China actual, que ha experimentado un crecimiento tan rápido como el despegue de un cohete. Nació entonces el documental China ante los ojos de Cohen.

La filmación del documental tuvo luz verde en noviembre de 2014. En mayo de 2015, el equipo de rodaje completó las entrevistas y las tomas en EE. UU. El 22 de agosto del mismo año comenzó la filmación en China, en la ciudad de Dalian. Además de las ocho ciudades visitadas por Cohen durante su primera visita al país, se agregaron otras cuatro al programa: Shanhaiguan, Jiayuguan, Jiuquan y Shenzhen. En casi 70 días el equipo de rodaje recorrió 12.000 km y acumuló 300 horas de filmación.


Cartel del documental China ante los ojos de Cohen.

Finalmente, el documental fue dividido en cuatro episodios para televisión, titulados Desarrollo y Problemas, Reforma y Revolución, Vida y Ambiente y Tradición y Actualidad. En voz en off, Cohen habla sobre las transformaciones que percibió en China. Además, las comparaciones entre pasado y presente, evidenciadas en los videos y entrevistas a estudiosos e interesados, reflejan los enormes cambios que han ocurrido en el país en los últimos 50 años y analizan temáticas actuales tanto de China como del resto del mundo.

“El documental aborda temas como la protección medioambiental, la lucha anticorrupción, el boom económico en días de fiesta, el envejecimiento demográfico, la Ópera de Beijing, entre otros, los cuales ayudan a que los extranjeros conozcan nuestro país y sus cambios de forma integral”, comentó Yin Aiqun, presidente de la Federación de Literatura y Círculos Artísticos (FLCA) de Jilin.

Al comienzo del documental, Cohen comenta que sueña con tener los ojos mágicos del Rey Mono para así ser capaz de descubrir la verdad oculta tras las falsedades superficiales. De este modo, también él podría conocer a fondo China, un país que ve como un reino mitológico y que ha cambiado enormemente en cuestión de pocas décadas.

“A pesar de que hace más de 50 años su viaje por el país solo duró seis semanas, Cohen asegura que las estancias cortas en China cambiaron el rumbo de su vida. Además, él dice que una voz interior le susurra siempre: ‘¡Regresa a China!’”, expresó Gong Baohua, director de la sección cultural del Diario de Jilin. “Tales narraciones llenas de sentimiento por China resultan muy conmovedoras”.

Cohen también se manifestó en cuanto al desarrollo del país y los problemas que enfrenta actualmente. Al final del documental, el periodista estadounidense expresa su deseo de volver a China cuando cumpla 100 años. En ese instante, aparecen en pantalla varios mensajes de la audiencia. “Trato hecho, ¡regrese a los 100 años!”, le dicen

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